Andragogía

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La Andragogía (del griego ἀνήρ "hombre" y ἀγωγή "guía" o "conducción") es la ciencia y el arte que siendo parte de la Antropogogía y estando inmersa en la educación permanente, se desarrolla a través de una praxis fundamentada en los principios de participación y horizontalidad; cuyo proceso, al ser orientado con características sinérgicas por el facilitador del aprendizaje, permite incrementar el pensamiento, la autogestión, la calidad de vida, y la creatividad del participante adulto, con el propósito de proporcionarle una oportunidad para que logre su autorrealización.
La Andragogía por ser independiente del nivel de desarrollo psíquico y por partir del nivel de desarrollo cognitivo genera una nueva actitud del hombre frente al problema educativo.
Actualmente se considera que la educación no es solo cuestión de niños y adolescentes, el hecho educativo es un proceso que actúa sobre el hombre a lo largo de toda su vida, por lo tanto la naturaleza del hombre indica que puede continuar aprendiendo durante toda su vida sin importar su edad cronológica.
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En Monografías.com

El trabajo que presentamos a continuación trata sobre la Andragogía, sus diferentes definiciones, sus múltiples facetas y como influye en la sociedad . Así como también las teorías que desarrollaron cada uno de sus expositores y las principales papel social.
Es importante la investigación y el aprendizaje de este tema ya que nos permite alcanzar un alto nivel de desarrollo intelectual, cultural, lo que nos permitirá un desarrollo correcto en la sociedad.
Toda persona sea estudiante o no , debe conocer que es la Andragogía para poder comprender mejor el aprendizaje de las personas adultas.
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Técnicas de Formación de Adultos (I)


¿Por qué será que muchos cursos de formación son tan aburridos, tan insulsos, tan malos? ¿Es que el tema es pesado, soso o monótono? Es de sobra conocido que con un poco de imaginación y técnicas de comunicación, cualquier tema puede ser interesante.

¿Es porque las personas que los organizan piensan que algo tan serio tiene que ser sólo útil y práctico y no tiene por que ser agradable? El buen humor y la diversión, la imaginación y la originalidad no empañan el mensaje de la sesión, sino que ayudan a que sea entendido y recordado.

¿Es porque al formador no le han enseñado como formar? Puede ser…. El hecho puntual de disponer de amplios conocimientos sobre un tema, o dominar un área del conocimiento humano, no es suficiente para ser un buen formador. El ser experto en algo no es una garantía de éxito en la formación. La enseñanza es una ciencia y un arte, como todos hemos comprobado en nuestra época de estudiantes, para las que, primero hay que tener vocación y en segundo lugar hay que dominar sus técnicas y desarrollar habilidades.

A menudo, muchos directivos y especialistas se ven obligados a dar formación a su equipo y se preguntan cómo plantear y conducir eficazmente un curso de formación.

Aquí les damos algunas técnicas o consejos, a modo de apuntes, para ayudarles a que sus cursos de formación sean memorables y divertidos, y asegurar que su sueño de alcanzar el nivel de un buen formador no se convierta en una especie de pesadilla. Los cursos de formación son para transmitir conocimientos, enseñar nuevas habilidades o cambiar actitudes. A menudo, los conocimientos pueden salvar vidas, las habilidades pueden ahorrar dinero, las actitudes pueden hacernos conservar los clientes. Si el formador fracasa y no forma eficazmente, entonces, los costes a pagar por tener gente poco preparada cuando desempeña su labor, pueden ser verdaderamente desastrosos.

Factores a considerar en la formación de adultos:

Los adultos aprenden si sienten que lo necesitan.
Piense en las formas en que el curso o las sesiones de formación, que está usted pensando impartir, ayudarán a los participantes a mejorar la realización de su trabajo y a sentirse satisfechos de si mismos. Después hágales saber estos y otros beneficios, es la mejor manera de estimularles para que ellos “se metan en el curso” y le sigan con ilusión

Aprender haciendo.
Cuando los participantes están implicados en el proceso de aprendizaje, en lugar de escuchando pasivamente, aprenderán más eficazmente y se sentirán más auto-motivados. Provea amplias oportunidades para que los participantes practiquen activamente las habilidades y conocimientos que usted quiere que aprendan. Use ejercicios de prácticas.

Refuerzo Positivo.
Aprender reforzando positivamente lo que supone un progreso en el formado, tiene más probabilidad de que sea retenido, asimilado y repetido por él adecuadamente. El reconocimiento por una respuesta correcta o por tratar de contribuir puede significar muchísimo para el participante. Por el contrario, poner énfasis en los errores o hacerle notar carencia de habilidades o dificultades para avanzar no hace sino desmotivarle y sumirle en la creencia de su incapacidad.

Ser realistas.
Los adultos quieren que el contenido de su aprendizaje sea directamente aplicable a su trabajo, bien inmediatamente o en el inmediato futuro. Han de unirse experiencias pasadas con aplicaciones futuras, Permita que los participantes resuelvan problemas reales usando lo aprendido, y que los proyecten hacia otras actividades o tareas que van a sufrir cambios en el futuro.

Clima de apoyo.
Es muy importante crear un ambiente informal. que sea abierto al aprendizaje. Las características de un clima de apoyo son: confianza, colaboración, respeto, aceptación y un aprecio de los diferentes estilos de aprendizaje. Evite un estilo demasiado serio. Si es apropiado, anime a los participantes a que lleven ropa informal, o a que disfruten comentando sus cosas de forma distendida.

Los adultos aprenden por métodos diferentes de formación.
Utilice varios métodos de aprendizaje. Combine la discusión, la participación, el estudio de casos. la auto-valoración y los planes de acción en su sesión de formación. Usar diversos métodos refuerza su mensaje y promueve la participación.

Pregúntese ¿Por qué?
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué estoy dando este curso? Solo si estamos totalmente seguros de nuestros objetivos y de las necesidades de los participantes, podremos diseñar y ofrecer un curso de formación, sabremos qué incluir en él, y este es el mayor problema de la mayoría de los formadores. No se trata de ganar el premio Nobel por el contenido ni mostrar a todos cuánto sabe, sino de satisfacer los requerimientos de los participantes del curso y cubrir sus necesidades.

Empiece creando expectación
Ahora ya saben lo qué van a aprender, porque saben lo que vamos a enseñar. Les hemos contado el contenido del curso y sus objetivos. Lo siguiente es estructurar el qué en un curso efectivo.
Es importante empezar con un captador de atención. Crear un impacto instantáneo. Pero debe empezar con algún tipo de impacto que se adapte a su personalidad . No sea tímido. No piense que solo porque empiece con algo impactante, ello le convierte en un payaso. Hacer que su mensaje sea memorable y divertido es un asunto muy, muy serio. Si fracasa al intentar captar la atención de las mentes de los participantes, inevitablemente, se centrarán en otras cosas que son importantes para ellos.

Divídalo en tres
Un buen mensaje mal estructurado es como una anguila escurridiza. Se puede vislumbrar, se tiene una idea vaga de lo que es, pero no puedes agarrarla. La guía para conducir al grupo tiene este recorrido que es como un lema para los oradores: Al empezar, hay que decirles de que se les va a hablar; durante la sesión deben saber de que se está hablando y, al terminar, repasar lo que se les ha dicho. Además, nosotros nos preocupamos en ayudar a la gente para que aprendan practicando, no tan solo diciéndoselo.

Por otra parte, un curso bien estructurado tiene tres fases claramente diferenciadas: Planteamiento, demostración, y realización o práctica.

Este ciclo, explicar, demostrar y practicar, es tan viejo como el mundo, pero algunas partes de él, a menudo, se descuidan, incluso por formadores con experiencia. Explicar lo que deben aprender, les ayudará a comprenderlo, al menos, intelectualmente. Demostrarlo, les ayudará a ver y percibir su significado, a entenderlo de una manera más concreto. A menos que les deje Ejercitar o Practicar, ni usted ni ellos estarán seguros de si realmente han aprendido algo, tal vez no, hasta que sea demasiado tarde.
(Continuará)
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marisa